Veneración de los íconos
Los íconos pueden ser venerados como testimonio visible de la encarnación.
Qué es: La Iglesia Ortodoxa venera íconos de Cristo, de la Theotokos, de santos y de escenas bíblicas, entendiéndolos como expresión teológica y litúrgica de la fe.
Cómo lo entiende la religión: La veneración prestada a los íconos no es adoración de la materia, sino honor relativo a la persona representada. La legitimidad de los íconos está fuertemente ligada a la realidad de la encarnación: porque el Verbo se hizo carne, puede ser representado.
Contexto: Esta creencia se consolidó especialmente en el contexto del séptimo concilio ecuménico y sigue siendo una marca muy visible de la ortodoxia.
A favor
Juan 1:1-14
Prólogo joánico sobre el Verbo que estaba con Dios y se hizo carne.
Segundo Concilio de Nicea (787)
Concilio ecuménico que defiende la veneración de los íconos.
Referencia: Segundo Concilio de Nicea, 787.
Contenido: El concilio distinguió veneración y adoración y legitimó el honor a los íconos en razón de la encarnación.
Uso en el debate: Es la fuente conciliar más importante para la iconografía ortodoxa.
En contra
Hechos 10:25-26
Pedro rechaza el gesto de postración de Cornelio.