Aceptación de los tres primeros concilios ecuménicos
Nicea, Constantinopla I y Éfeso son recibidos como concilios ecuménicos normativos.
Qué es: Esta creencia afirma la autoridad normativa de los concilios de Nicea (325), Constantinopla I (381) y Éfeso (431).
Cómo la tradición lo entiende: Estos concilios son vistos como expresiones válidas de la fe apostólica acerca de Dios, Cristo y la Iglesia. Estructuran la ortodoxia doctrinal recibida por las iglesias ortodoxas orientales.
Base textual o tradicional: El Credo niceno-constantinopolitano, la recepción patrística y las decisiones conciliares de estos encuentros son centrales.
Contexto histórico: La aceptación de estos tres concilios contrasta con la no recepción de Calcedonia y de los concilios posteriores del eje imperial calcedoniano.
Objeciones comunes: Los críticos preguntan por qué la misma lógica conciliar no se extendería a Calcedonia y a los concilios siguientes.
Variaciones internas: La aceptación de estos tres concilios es ampliamente estable en toda la comunión.
A favor
Concilio de Éfeso (431)
Concilio recibido como autoridad cristológica y mariológica.
Referencia: Concilio de Éfeso, 431.
Contenido: El concilio confirmó la legitimidad del título Theotokos y rechazó lecturas percibidas como divisoras de la persona de Cristo.
Uso en el debate: Es uno de los pilares conciliares de la ortodoxia oriental no calcedoniana.
Credo Niceno-Constantinopolitano
Símbolo de fe común a los primeros concilios.
Referencia: Credo Niceno-Constantinopolitano.
Contenido: El símbolo resume la fe cristiana sobre Dios, Cristo, Espíritu Santo, Iglesia y resurrección.
Uso en el debate: Es referencia común en la recepción de los tres primeros concilios ecuménicos.